EDITOR RESPONSABLE: Lic. Raúl Corzo
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lunes, 20 de mayo de 2013

IRÍZAR: YA SE GASTÓ EL EQUIVALENTE A CUATRO ROMPEHIELOS


La reparación del Irízar superó en $ 400 millones el monto estipulado en 2008.
Foto: Archivo / Ricardo Pristupluk / LA NACION
Con números que no cierran y necesidades que se multiplican , la recuperación del rompehielos Almirante Irízar está llamada a convertirse en un nuevo escándalo en torno del Ministerio de Defensa y la flota de la Armada. En los últimos seis años, el Gobierno ha destinado $ 914 millones entre la reparación del buque, que se incendió en abril de 2007 en plena campaña antártica, y el alquiler de naves para cumplir las sucesivas tareas de abastecimiento de las bases antárticas.
El monto surge de la suma de los 581 millones de pesos ya gastados en la recuperación del rompehielos, en el astillero Tandanor, y los 333 millones (US$ 75 millones, calculados sobre la base del dólar oficial, al cierre de cada año) pagados en los últimos seis años por el alquiler de buques internacionales que sustituyeron al inutilizado Irízar en las campañas antárticas.
Con esa inversión (en total, más de $ 900 millones) se podrían haber comprado cuatro rompehielos (usados, pero en condiciones, a razón de 200 millones por unidad) en el mercado internacional. O comprar sólo uno y reponer la flota altamente deteriorada de la Armada.
El rompehielos Irízar, de 121 metros de eslora y 15.000 toneladas de desplazamiento, se incendió en la noche del 10 de abril de 2007, cuando navegaba a 250 kilómetros de Puerto Madryn, rumbo a Buenos Aires.  Siendo Nilda Garré ministra de Defensa, el Gobierno tomó la decisión de reconstruirlo y arrendar el buque polar ruso Vasily Golovnin -reemplazado este año por el barco holandés Timca- para las siguientes campañas antárticas. La recuperación del rompehielos Irízar se lleva adelante en los talleres navales del astillero Tandanor, que fue incorporado hace tres años al Complejo Industrial Naval Argentino (Cinar).
Según medios porteños el Ministerio de Defensa lleva invertidos $ 491 millones en los trabajos del Irízar, a lo que se suman otros $ 90 millones aportados por la Armada para garantizar las condiciones de seguridad y salvamento (botes, chalecos salvavidas y otros elementos para 313 tripulantes).
Hasta el momento sólo se completaron parcialmente los trabajos previstos para la reconstrucción del rompehielos, por lo que se estima que el buque no estará listo para la próxima campaña 2013/2014. "Se instalaron los motores y las líneas de media tensión. Pero falta completar todo el cableado, los conectores, la mesa de control, el sistema de abastecimiento de combustible y el sistema de escapes", dijo una fuente consultada, al estimar que están pendientes los tramos más delicados de la restauración.
RUMBO A LA INCERTIDUMBRE
Peritos navales consultados coincidieron en que "si la obra no entra en un ritmo más avanzado, el futuro del buque será incierto". Y estimaron que para completar los trabajos pendientes será necesario invertir unos $ 200 millones más.
Acerca del costo que implicaría adquirir un nuevo rompehielos, para estar en condiciones de encarar la próxima campaña antártica, fuentes navales estimaron que ello requeriría una inversión de entre 20 millones y 50 millones de dólares. "Los valores dependen del instrumental y del equipamiento: si hay material de última generación, los motores, los sistemas, los hangares", explicó una fuente conocedora de las exigencias que requiere una inversión de esta naturaleza.
"Habría que mirar a los países nórdicos -Noruega, Suecia, Finlandia- o a los países de la ex Unión Soviética", planteó un marino dedicado a los peritajes navales, al considerar dónde podría encontrar el Gobierno vendedores apropiados para una unidad en condiciones de ir a la Antártida. Construido en 1977 en los astilleros Wärtsilä, en Helsinki, el rompehielos Irízar cumplía todos los requisitos como buque polar, condición que no tenía el Timca, que frustró la campaña por sus limitaciones y deficiencias. Por tal motivo a la base Marambio, en el continente blanco, sólo llegó el 60% del combustible y el personal corre riesgos de quedar aislado y sin reservas en septiembre.
El escándalo que envuelve a la campaña antártica por el millonario alquiler de un barco y de dos helicópteros que no pudieron abastecer a las bases argentinas se suma a otros fracasos resonantes recientes, como el embargo de la Fragata Libertad, que estuvo retenida 77 días en Ghana; la rotura de dos generadores de la corbeta Espora, que quedó varada más de dos meses en Sudáfrica; el hundimiento del destructor Santísima Trinidad en una dársena de la base naval de Puerto Belgrano, y la avería del buque Canal Beagle, cuando navegaba rumbo a Ushuaia, en febrero último.
LAS CIFRAS POR EL INCENDIO DEL ROMPEHIELOS
Los millonarios costos de los arreglos, a los que se suman las campañas de los últimos años
  •  
    Reparación parcial: 
    $ 491
    millones

    Es el monto que se lleva gastado en los arreglos del rompehielos, tras un incendio en abril de 2007, según pudo saber LA NACION. Las reparaciones están avanzadas, pero el buque podría no estar en condiciones para la próxima campaña
  • $ 333 
    millones: 
    Seis campañas

    Es el costo, hasta ahora, generado a raíz de la ausencia del Irízar, para cubrir las tareas que cumplía el rompehielos. En las últimas seis campañas de abastecimiento de las bases antárticas se debieron contratar servicios de buques extranjeros
  • Seguridad y salvamento: 
    $ 90 
    millones: 

    Es el total aportado hasta la fecha para garantizar la seguridad en las misiones antárticas, así como los equipos para salvamento, como la provisión de botes, chalecos salvavidas y otros elementos para más de 300 tripulantes involucrados

    Costo de un rompehielos: 
    $ 200 
    millones

    Es el precio estimado de un buque usado capaz de llevar adelante las tareas necesarias de las misiones a la Antártida, que contemplan el reaprovisionamiento de las bases antes de que las condiciones climáticas hagan imposible la operación

    MALESTAR CON PURICELLI

    Fuentes navales indicaron que muchos marinos dejaron trascender su malestar con el mensaje del viernes del ministro Puricelli, en la Escuela Naval Militar de Río Santiago, donde intentó relativizar el fracaso de la campaña antártica. 
    "Quiso presentar como un logro la ayuda desesperada del gobierno de Uruguay, cuando el envío de un Hércules C130 del país vecino pone al descubierto la escasez de recursos de nuestra Armada", graficó un oficial. 
    También se comentó que en algunos destinos sensibles, como la Escuela Náutica, por falta de recursos se levantó el servicio de guardia para bajar costos

miércoles, 27 de marzo de 2013

La campaña antártica peligra en medio de denuncias de corrupción


El Ministerio de Defensa contrató a un buque cuyo helicóptero está averiado; dos bases desabastecidas
Por primera vez en 60 años la Argentina corre el riesgo de tener que cerrar alguna base antártica por problemas logísticos. El buque contratado para abastecer los campamentos que sostienen la soberanía argentina no estaría en condiciones de completar su misión y se estudia el paso urgente al plan de emergencia, con la intención de arrojar cargas de forma aérea para evitar el repliegue del personal. Si eso ocurre, la polémica será muy fuerte, ya que hubo denuncias formales sobre corrupción en el Ministerio de Defensa en el momento de contratar un barco que generaba dudas sobre su capacidad y experiencia.
Se cumplieron los 35 días determinados por la licitación 77/2012 como período de operaciones contratados para el buque Timca a cambio de 48 millones de pesos. Llegó el otoño y la llamada campaña antártica de verano aún no alcanzó ni a la mitad de sus previsiones. El propio Ministerio de Defensa encabezado por Arturo Puricelli reconoció los problemas la semana pasada al comunicar que "se está trabajando en el abastecimiento de las bases Orcadas y San Martín". Los días adicionales tendrán un mayor costo para el Estado, que ya pagó otros 33 millones de pesos por el abastecimiento aéreo de Belgrano II. Y el clima empieza a cerrar la ventana de oportunidad de llegar a Orcadas, donde la provisiones son escasas.
La última vez que la Argentina no pudo dar apoyo a una base fue en 1953 cuando el entonces capitán y luego general Jorge Leal, pionero del continente blanco, quedó con pocos compañeros aislados durante un año en la base San Martín.
Este año el Ministerio de Defensa contrató a una empresa argentina Transport & Service, que mediante una sociedad radicada en Uruguay ofertó a un buque con bandera holandesa, apoyado por un helicóptero de origen ruso operado por sudafricanos. Fuentes militares confirmaron que esa aeronave está hoy fuera de servicio en la base Marambio, en espera de repuestos. Así quedó inutilizado el buque al no poder desembarcar los barriles de combustible de 200 litros.
Desde el incendio del rompehielos Irízar se alquilaba a un buque polar ruso el Vasily Golovnin, operado por la compañía local Trade Baires International. Este año apareció un nuevo competidor. Y ganó la licitación. Trade Baires International presentó entonces una serie de impugnaciones y denuncias.
El 16 de noviembre, la apoderada de esa compañía, Marina Bertino, envió una denuncia a la Oficina Anticorrupción contra la Dirección de Servicio Logístico de Defensa, de dependencia orgánica directa al despacho de Puricelli. Se advirtió allí sobre irregularidades en la licitación por el alquiler del buque.
Unos días antes de presentarse en la Oficina Anticorrupción, la empresa Trade Baires International había impugnado en el Ministerio de Defensa el resultado de la licitación. Uno de los puntos objetados tuvo que ver con la experiencia escasa de los pilotos del helicóptero en la aeronave requerida, un Kamov KA32. El informe elevado el 11 de noviembre por la compañía perdedora afirma que uno de los helicopteristas sudafricanos, Gerhard Uys, no tenía en su ficha técnica datos sobre vuelos en Kamov, mientras que el otro, Janneman Erasmus, presentaba como experiencia en esa máquina apenas 70 horas de vuelo.
El buque Timca, eje de un polémico contrato del Ministerio de Defensa. 
Además fue consignado que el buque Timca, usado habitualmente para el traslado de vehículos en el mar Báltico, no contaba con cubierta de vuelo ni había trabajado antes con helicópteros. Así y todo se siguió adelante. El helicóptero quedó fuera de servicio en el momento más necesario.
El 27 de diciembre, la denunciante Trade Baires International fue más allá y presentó un escrito en la Dirección General de Asuntos Jurídicos de la Secretaría Legal y Técnica de Presidencia: "La actitud manifiestamente arbitraria y temeraria de los funcionarios del Ministerio de Defensa implica el uso de medios, buque y helicóptero no aptos ni habilitados para realizar tareas en las zonas antárticas y se pone en riesgo el cumplimiento satisfactorio de la campaña 2012/2013".
El Ministerio de Defensa, por su parte, afirmó que se abasteció a cuatro de las seis bases argentinas permanentes en la Antártida. No se sabe si podrá hacerlo con las dos restantes y qué pasará con sus ocupantes.
El escándalo se preveía en la comunidad científica que trabaja en la Antártida. La campaña antártica de verano, que tradicionalmente comienza en los últimos días de diciembre, comenzó realmente este año a mediados de febrero con la llegada del Timca a Puerto Belgrano. Entró en operación el 17 y empezó a correr el contrato de 35 días. Y las demoras son castigadas por las condiciones climáticas en la Antártida. El buque de bandera holandesa demoró su zarpada desde Europa, dado que no se había efectuado el pago adelantado
Daniel Gallo  | LA NACION

martes, 26 de marzo de 2013

EL IRÍZAR SOLO ESTARÍA DISPONIBLE A FIN DE AÑO


El rompehielos volvería a la Antártida en la próxima campaña
A partir del incendio del rompehielos Irízar al finalizar la campaña antártica de 2007 se complicó la asistencia logística a las bases argentinas. El buque es reconstruido en el astillero Tandanor y se espera que pueda estar en funciones nuevamente para la próxima campaña de verano. Ya tiene colocados los nuevos motores y se trabaja en el sistema eléctrico después de un problema adicional que demoró por seis meses las obras.
Es que la empresa que ganó la licitación para realizar la instalación de cables en motores y en las cubiertas habría solicitado un fuerte incremento de presupuesto por algunas modificaciones estructurales realizadas en el buque.
Eso llevó a la anulación de parte de ese arreglo comercial -el cableado de los motores siguió a su cargo- y fue contratada la compañía que había resultado en segundo lugar en la licitación, explicaron fuentes navales.
El Irízar tuvo tres momentos en los que las obras se vieron demoradas. En primer lugar cuando se decidió buscar una clasificación de rompehielos de primer nivel y la calificadora rechazó los planos presentados. En especial fue objetada la distribución de la zona de carga de combustible, por lo que se contrató un nuevo diseño.
Luego hubo un atraso también de varios meses al detectarse la necesidad de reparar un eje que no estaba previsto en el diseño aprobado. Fue realizada una consulta con la calificadora internacional sobre la posibilidad de reparar ese eje, pero la respuesta indicó que debía hacerse uno nuevo.
Finalmente el problema presupuestario planteado el año pasado por la empresa que debía completar la instalación eléctrica sumó demoras, mientras que ahora se estaría en la recta final de los trabajos.
Tras su salida de servicio por el incendio en alta mar, el Irízar tuvo asignado un presupuesto de más de 400 millones de pesos.