Con gran pesar queremos informar a
las y los trabajadores del Astillero Río Santiago que el 17 de diciembre, mediante el decreto
1017/20, el Ministerio de declaró en desuso al
destructor ARA Santísima Trinidad y dispuso su enajenación. Posiblemente su
destino sea ser vendido como chatarra.
Aunque quizás la mayoría de
nuestros compañeras y compañeras ya estén informados del hecho, nos vemos obligados a informar sobre el hecho ya que en el 2016 el Museo había impulsado
dentro del Astillero la campaña en pos de convertirlo en un Buque Museo como referencia
permanente de la Gesta de Malvinas. Como fruto de ella habíamos logrado en
su momento cientos de firmas
del petitorio emitido por los Veteranos de Malvinas ligados al histórico buque.
1974, En Gradas: El Destructor Misilístico ARA Santísima Trinidad, fue armado
en el Astillero de Río Santiago. Su construcción se inició el 10 de abril de 1972, la
colocación de su quilla fue el 11 de octubre de 1972 y la botadura se realiza
el 12 del noviembre de 1974.
En el Astillero de
Río Santiago se esperaba al armado del Santísima Trinidad como punto de
despegue de la construcción naval argentina. Se contaba con el permiso
británico para copiar el modelo de destructor misilístico Clase 42 y se
trabajaba en el buque para convertirlo en un hito de la industria naval
local.
El alistamiento se vio retrasado, cuando en la madrugada
del 22 de agosto de 1975 se produjo un atentado explosivo. Pocos minutos antes el Cura Párroco de la
Iglesia de La Merced, cercana al Astillero, llama a la
Comisaría 1º de Ensenada y relata que: “Poco antes de las 4:00
horas es despertado por el llamado de alguien en la puerta. Al dirigirse a la
misma nota que un sobre es pasado por debajo de la abertura. Al asomarse a la
vereda observa que un hombre delgado se alejaba con prisa del lugar.” La
nota textualmente decía lo siguiente: A las 10 horas de ese mismo día, alguien que se
identificó como del mismo grupo armado llamó al diario La Gaceta para
reafirmar la adjudicación del hecho a la organización Montoneros.
El hecho fue ejecutado por el buzo táctico Maximiliano
Nicoletti, infiltrado desde 1970 en Montoneros (integrando el pelotón
«Arturo Lewinger»). Posteriormente, siendo instructor de buceo del cuerpo
de "Albatros" de la Prefectura Naval, el presunto "revolucionario" tuvo una participación
protagónica en los dos alzamientos "carapintadas" de Mohamed Ali
Seineldin, en diciembre de 1989 y 1990.
El rastro de este siniestro personaje
se pierde cuando cae la "superbanda", que el 28 de febrero de 1994,
asaltó un camión de caudales, llevándose un botín de 1.800.000 dólares. Nicoletti,
jefe de la banda, es el único que (¿casualmente?) pudo fugar de las
detenciones de la policía bonaerense.
En el muelle de Buques Militares: Tras el atentado terrorista en 1975, nuestros compañeros de entonces lo repararon y el destructor fue entregado el 6 de noviembre de 1980. No sólo cumplía con las especificaciones y requerimientos de diseño solicitados sino que, en algunos casos, los superaba |
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Navegando: El 29 de noviembre de 1980, el “Santísima Trinidad” comienza una serie de navegaciones de pruebas en el litoral bonaerense. El 10 de abril de 1981 zarpa desde la Base Naval de Puerto Belgrano hacia Portsmouth, Inglaterra, a donde arribó el 24 de abril de dicho año. |
El 28 de marzo de 1982 a las 10:57, el ARA Santísima
Trinidad (D-2) zarpó como buque insignia del Comandante de la Fuerza de Tareas
40, rumbo al teatro de Operaciones Malvinas, encabezando a los buques de la
Flota de Mar, incluido el Portaaviones ARA Veinticinco de Mayo (V-2).
Al final
del conflicto, custodió el regreso de los patriotas argentinos al continente,
entre ellos los egresados de la ETARS y trabajadores del Astillero Río
Santiago, Vicente Bruno, Gabriel Olavarría, Tomás Zóccaro y Roberto Coria, hoy ya jubilados.
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Terminada su participación en la Guerra de Malvinas, el buque continuó operando con el resto de los buques de la Flota de Mar de la Armada Argentina. Su última navegación operativa fue en junio de 1989. Desde entonces comenzó a ser canibalizado debido al embargo británico posterior a la Guerra de Malvinas, para servir como fuente de repuestos para su gemelo, el ARA Hércules. |
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Una parte de las firmas de los trabajadores del Astillero Río Santiago apoyando la propuesta de los Centros de Veteranos de Malvinas |
Radiado en
diciembre de 2004, desde esa fecha quedó en custodia y preservación por la Armada
Argentina, amarrado en la Base Naval Puerto Belgrano, hasta que se produjera su
hundimiento.
En 2014, la
Armada Argentina comenzó el proceso para reflotarlo y tras diversas maniobras
coordinadas del Servicio de Salvamento y Buceo de la Armada, a mediados de
diciembre de 2015, el buque fue enderezado y volvió a flote.
Se logró que la Cámara de Senadores diera media sanción a un
proyecto de ley declarándolo Patrimonio Histórico Nacional y entonces
en 2016 buscamos que la Cámara de
Diputados sancione la ley que la declarara Buque Museo.
No se dio. "Ni siquiera se le permite el honroso
final de ser hundida por fuego,
sirviendo de blanco" en un último servicio a su Arma, su Bandera y su Nación,
como afirmara el Veterano de Guerra, trabajador del Astillero y miembro de la
Comisión Homenaje a los Héroes de Malvinas
del ARS, Raúl Oroe
Adiós, Heróico Santísima Trinidad…